jueves, 16 de diciembre de 2010

Historia del Pesebre o Belén


El pesebre, también llamado belén, nacimiento, portal o pasitos en los diferentes países y regiones de habla hispana, es la representación plástica de escenas de la Natividad de Jesucristo, que se suele exponer durante la Navidad en hogares, iglesias y muchos centros públicos, como escuelas, organismos oficiales, comercios, etc. La construcción y exhibición de belenes forma parte de la liturgia navideña en muchas partes del mundo, especialmente en la tradición católica.

La primera celebración navideña en la que se montó un pesebre para la conmemoración del nacimiento de Jesús fue en la Nochebuena de 1223, realizado por San Francisco de Asís en una cueva próxima a la ermita de Greccio (Italia). La escena del nacimiento de Cristo no fue representada con figuritas y miniaturas de objetos cotidianos, como hacemos actualmente,[1] ni con personas, aunque para la ocasión San Francisco sí utilizó animales. Se celebró la misa nocturna acompañada de una representación simbólica de la escena del nacimiento, mediante un pesebre (sin niño) con el buey y la mula, basándose en la tradición cristiana y los Evangelios apócrifos, así como en la lectura de Isaías: "Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo. Israel no conoce, mi pueblo no discierne" (Is. 1,3). Estos animales ya aparecen en el pesebre del siglo IV, descubierto en las catacumbas de la Basílica de San Sebastián de Roma, en el año 1877. Cuenta San Buenaventura en su "Legende de Santi Francisci" que tras celebrar la misa el sacerdote sobre el pesebre[2] (utilizándolo como altar), San Franciso cantó el Evangelio y realizó la predicación sobre el nacimiento de Cristo, hijo de Dios, en circunstancias tan humildes como las que en aquel momento se reproducían (es decir, en una fría noche de invierno, en el interior de una cueva, resguardado en el lugar donde comían los animales que, junto al Niño, lo calentaban con su aliento, causando una enorme emoción entre los asistentes, de tal forma que el señor del lugar, Juan de Greccio "aseguró que vio un hermoso niño dormido en el pesebre, que el padre Francisco cogió en sus brazos y lo hizo dormir"[3] Se supone que tras esta primera ocasión, que más que un belén puede asimilarse a un drama litúrgico[4] se fue popularizando la instalación de belenes en las iglesias durante la Navidad, con figuras de terracota, cera o madera en vez de seres vivos.

Antes de la celebración de Greccio existen muchos antecedentes de representación plástica del nacimiento de Jesús, tanto en las Catacumbas romanas (lo que da idea de su relación con el cristianismo primitivo)[5] como en las iglesias y otros lugares relacionados con el culto religioso cristiano. Los antropólogos e historiadores relacionan directamente las figuras del belén con diferentes objetos de culto de formas antropomórficas y animales, desde las Venus prehistóricas[6] hasta las pequeñas esculturas griegas llamadas tanagras,[7] pero muy especialmente por el culto romano a los dioses del hogar (lares) que se realizaba también mediante pequeñas esculturas con forma humana y que se custodiaban en el larario[8]


Referencias Bibliográficas:
1.Tomás Caballé y Clos: El Belén catalán, espejo del belén mundial, pag 50-53
2. San Francisco no podía celebrar la misa por ser solamente diácono y no sacerdote, aunque podía predicar y leer el Evangelio
3. Amades, Joan: El Pessebre, pag. 25
4. Amades, Joan, op. cit. pag. 24 y 25
5. Rebé Landa, José María: Belenes, pag. 16
6. Amades, Joan: El pessebre, pag. 194
7. Garrut, Josep Mª:: Viatge a l'entorn del meu pessebre, pag. 67
8. Garrut, Josep Mª., op. cit., pag. 45


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martes, 14 de diciembre de 2010

La ecografía del "Jesús no nacido" inunda Inglaterra para recordar el sentido de la Navidad


La Navidad desde el punto de vista cristiano es conmemorar el nacimiento del Mesías, el Hijo de Dios. Por eso, una campaña de una entidad evangélica ha inundado las calles de las ciudades inglesas con esta curiosa imagen.


La organización ChurchAds.net ha llenado Inglaterra con carteles en los que se ve una ecografía con una imagen que quiere representar a Jesús en el vientre de María, para recordar que Él es el verdadero sentido de celebrar la Navidad.

Los responsables de la campaña argumentan que quieren difundir el verdadero sentido y origen cristiano de la Navidad, utilizando en este periodo de diciembre previo al nacimiento de Jesús la que hubiese sido su imagen, de existir en su tiempo las técnicas ecográficas de hoy en día.

EL ANUNCIO
El anuncio muestra los rasgos ecográficos de un niño intraútero, con el añadido de una corona de santidad, que lleva el texto "He’s on His way" (El está en camino); y debajo: “La Navidad es celebrar a Cristo”. Se calcula que será visto por más de 40 millones de personas. Posiblemente muchas más, dada la difusión que está teniendo a través de internet en todo el mundo.

ChurchAds.net (Anuncios de la Iglesia) es una organización británica que aglutina a varias denominaciones evangélicas (como anglicanos, metodistas y bautistas, entre otros), a las que ofrece asesoramiento y servicio de marketing y publicidad. La Iglesia Católica no forma parte de esta organización.

…Y LA POLÉMICA Como suele ocurrir en estas cuestiones, ya ha surgido la polémica. Organizaciones laicistas y pro-aborto han cuestionado la campaña por entender que existe implícito un mensaje pro vida y anti abortista.

Terry Sanderson, de la Sociedad Nacional Laica (National Secular Society), a la que pertenece el siempre hipersensible Richard Dawkins, declaró al The Times que la campaña suponía politizar las Navidades al introducir un elemento antiabortista y que si la Iglesia anglicana se unía a ella, se quejarían a la Charity Commission, que supervisa las organizaciones dedicadas a la filantropía y la beneficencia.

Sin embargo, la idea ha ganado miles de seguidores en el mundo y ya circulan versiones del aviso en distintos idiomas (como la que acompaña esta noticia, en castellano).

ProtestanteDigital.com

PREDICACION DE GEORGE WHITEFIELD


Como su contemporáneo y conocido, Jonathan Edwards, Whitefield predicó con la teología calvinista de trasfondo. Fue reconocido por su voz de gran alcance (algunos escritos hablan de audiencias de hasta 80.000 personas) y su capacidad de apelar a las emociones de la muchedumbre. A diferencia de la mayoría de los predicadores de su tiempo, él hablaba espontáneamente, sin leer necesariamente sus notas para el sermón. Es difícil precisar dónde residía el secreto del éxito de su predicación, algunos estudiosos de su trabajo señalan que sus sermones impresos no contienen nada distinto de lo que predicaban otros, su secreto entonces puede haber estado en la sinceridad y el encanto de su voz, que atraía tanto a ricos como a pobres.

El estilo más "democrático" con el que predicaba Whitefield agradó mucho a su audiencia americana. Benjamin Franklin asistió una vez a un culto de avivamiento que se efectuó en Filadelfia y quedó enormemente impresionado por la capacidad del evangelista para entregar un mensaje claro a una audiencia tan grande. Además, Whitefield también supo utilizar los medios de comunicación (como el periódico) para beneficiar publicitariamente su causa. Su revolucionario estilo de predicar marcó el camino que los sermones desde entonces han debido seguir. Él es uno de los padres de las Iglesias evangélicas estadounidenses del siglo XX. Probablemente fue el predicador más conocido en América durante el siglo XVIII, porque viajó por todas las colonias británicas en América y atrajo grandes muchedumbres, logrando notable cobertura de los medios de comunicación y consolidándose como una de las figuras públicas más extensamente aprobadas en la América anglosajona antes de George Washington.

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